lunes, 18 de noviembre de 2013

Darius Blackstone

Creo que ya es hora de abrir una nueva etiqueta en mi blog, Darius Blackstone ha comenzado a contarnos su historia. Nada más poner FIN al segundo volumen de Hijos de Nuada, puse las primeras palabras en la historia de Darius. Su inicio vino ya marcado por el final de la historia de Marcus.
Queda ponerle imagen a este personaje que  de momento se presenta misterioso y con una personalidad aún por determinar.Sus hermanos han dejado una huella que va a costar borrar. Me da pena pero este nuevo protagonista es como un personaje de paso, estoy deseando coger a Iam. Espero que con el avanzar de su historia llegue a ocupar en mi corazón ese sitio especial que ya ocupan sus hermanastros.
En primer lugar creo que debería ponerle cara, pero no se la encuentro.

Os dejo su inicio:

Darius Blackstone se materializó en la estancia que precedía a la cueva y paseó su mirada escrutadora por la sala antes de agacharse. Colocó sus manos abiertas en el suelo, inclinó la cabeza y cerró los ojos poniendo todo su poder a trabajar. La tierra bajo sus manos tembló mientras él sondeaba el terreno.
Su imagen se perdió para aparecer dentro de la cueva en la misma posición de búsqueda. Exploró desde allí como había hecho desde fuera. Solo en sus ojos se mostró el resultado: el rojo de la rabia tiñó sus pupilas provocado por la impotencia y la frustración.
Saltó de nuevo, lejos de allí; así se desplazaban sus hermanos y él. Ni siquiera se incorporó, tenía que encontrarla. No podía estar lejos, pesaba demasiado para moverla.
Era imposible, no podía haber desaparecido, se dijo una vez más al volver a la cueva; pero allí no estaba, eso era evidente.
La piedra de Fal, su elemento mágico no estaba en la cueva. ¿Cómo iba a desaparecer? La idea de un robo pasó por su mente pero apenas le prestó atención, nadie podía llevarse una roca de esas dimensiones. Caminó hacia donde debía estar y se colocó en su lugar con la esperanza de sentir algo. No era capaz de asimilarlo y no obstante la evidencia era  aplastante: su reliquia había desaparecido.
Darius arrastró sus pies hasta la salida. Llevaba horas saltando de un lugar a otro y no había encontrado nada. Sus fuerzas estaban al límite y el resultado había sido nulo. Y para empeorar las cosas ni siquiera sabía cómo buscarla si sus poderes no la localizaban. Llevaba doscientos años encontrándolo todo así, ¿cómo iba a hacerlo ahora de otra forma? 
Se agachó una vez más y buscó, pero no la piedra, buscó a la esposa de Lucien, su medio hermano la había puesto a salvo en su casa. Sus labios se curvaron en una mueca, Thara no estaba en la cueva. Extendió sus poderes más allá de sus dominios, más allá de Escocia. La estela del camino hacia ella le llevaba lejos. Sus dedos se clavaron en la tierra y absorbieron la energía terrenal durante largos minutos, la necesitaba para recoger el trayecto hasta  el suelo bajo los pies de Thara Barlay. Darius  sonrió triunfante, aún podía encontrar cuanto quería. Tan solo había una cosa que nunca había podido localizar mediante sus poderes: a Nuada. Lo máximo que podía hacer era sentir su huella en este lado; pero eso había sido siempre así, nada había cambiado. El temor se abrió paso ente sus cavilaciones, Nuada estaba cada vez más cerca de ellos. Había conseguido dominar a un mortal con su sangre y enfrentarlo a ellos. Sabía que con Samhain tan cerca las murallas entre los mundos estaban debilitadas y si su padre había conseguido algo de poder aprovecharía ese día para actuar. ¿Se habría llevado la Piedra de Fal?  
De lo que sí estaba seguro en esos momentos, era que afuera, sus hermanos esperaban información.
—¡No está! —afirmó.
Lucien Laverty le miró sorprendido; a su lado, Marcus  McLavert estaba tan asombrado que solo negaba con la cabeza. Iam Blackstone se acercó a su gemelo y le acompañó hasta la mesa donde le obligó a tomar asiento.
Ninguno iba a formular las típicas preguntas pues todos conocían ya las respuestas: Darius había buscado sin descanso la piedra durante horas sin resultado. La pregunta correcta era ¿qué iban a hacer ahora?
—¿Has perdido poder?
Darius levantó la cabeza y miró a Lucien antes de responder.
—No, todo sigue igual excepto que no está – el siempre cauteloso Lucien le miró dudoso—. Pregúntale a tu esposa por qué no fue a la cueva como le ordenaste. 
Los ojos de su medio hermano se volvieron rojos en un instante al pensar en que habían observado a su amada.
—No tenía otra forma de comprobar si con la piedra se habían ido mis poderes. A vosotros os he podido encontrar siempre, quería ver si a ellas también.
La respuesta tranquilizó a Laverty aunque se retiró de ellos dándoles la espalda. Todos supieron que buscaba a Thara con la mente.
—¿Se ha podido mudar? Al fin y al cabo, ella decidió el lugar —dijo Marcus.
—Si se ha movido y no soy capaz de percibirla, ¿ahora qué? ¿Tengo que esperar a que me reclame de nuevo? ¿Y si  no lo hace? ¿Y si la tiene él? —preguntó Darius expresando en voz alta sus miedos.
Los presentes se miraron unos a otros, ninguno había pensado en ello. Él llevaba siglos detrás de las reliquias y ¿si había conseguido hacerse con una?
—¡Buscadla! —ordenó Darius.

A su mandato, la sala quedó vacía, sus hermanos se esfumaron en el aire sin objetar; dispuestos a obedecer. Con gesto de desesperación, Darius se llevó las manos a la cabeza y la sostuvo abatido.

martes, 25 de junio de 2013

Personajes de la saga Hijos de Nuada

PRESENTACION DE PERSONAJES
Hijos  del rey Nuada y una mujer humana. Por sus venas corre la sangre inmortal y poderosa de su padre  lo que les da su magia ancestral. De sus madres mortales tan solo conservan sus rasgos físicos y sus sentimientos humanos, aunque con el tiempo sus corazones se han petrificado y poco queda ya de ellos en algunos.
Lucien y Marcus forman la primera pareja de gemelos nacidos de una mortal.  Iam y Darius gemelos de la segunda mujer, son cien años menores.
Lucien y Marcus fueron engendrados y abandonados en este mundo a su suerte, o a la  de su madre. Nuada no se digno decirles quienes eran ni que sería de ellos. Cien años más tarde, aparece para decirles que tenían dos medio hermanos y que los buscaran. Habían sido engendrados con un propósito, traerle de vuelta del inframundo al mundo de los mortales en cuanto los tesoros mágicos de los antiguos Thuata de dannan reclamasen su presencia.
La vida para Iam y Darius fue más fácil, tuvieron quienes les dijeron lo que eran y  como ocultar sus poderes para no parecer monstruos ante los humanos. 
Como había predicho Nuada, unidos los cuatro, los tesoros mágicos , reclamaron a sus dueños. Así, en Londres, la espada de la luz reclamó a Lucien como su dueño y protector. El caldero de Dagda llamó a Marcus hasta las tierras altas de Escocia. La piedra del destino, o piedra de Fal  a Darius  al este de Escocia y  la lanza de Lugh llevó a Iam hasta las costas de Irlanda.
Los objetos mágicos aumentaron sus poderes pero con esa fuerza obtenida llegó un acondiciónate, los gemelos no podían permanecer unidos mucho tiempo, pues su sangre inmortal se deterioraba. De esta forma, Marcus se separó de su hermano de madre y se acercó a Darius, pero no ocurrió los mismo con Iam y Lucien, ellos permanecieron separados y solos la mayoría del tiempo.
Esta separación y el paso del tiempo que fue petrificando sus corazones humanos,enterró cada vez más profundo sus sentimientos creando en Iam y Lucien una personalidad fría y distante.

Lucien Laverty:
Heredó el título de conde de Barlay por su abuelo materno.
Os pongo la descripción de Lucien a ojos de Thara:
Thara se encontró  con un cabello ondulado y negro como la noche más oscura, que  enmarcaba su cara y  descansaba sobre sus hombros. Líneas rectas, masculinas, bien cinceladas como si hubieran esculpido una estatua y dado vida. Hasta sus sensuales  labios dibujaban una deliciosa sonrisa. Dos rizos sueltos rozaban su frente, queriendo darle una apariencia más informal, Intentando poner un toque de imperfección en un rostro  perfecto, pero hasta eso era perfecto. Sus ojos no podían ser menos, del color del oro, como un hombre como él se merecía.
 Su abdomen, era otra obra perfecta, la camisa se amoldaba a un torso musculoso, esperando estallar en algún momento, a la mínima presión. Sus ojos siguieron la línea descendente hacia sus  piernas, puro musculo bajo las calzas negras.  Thara cerró sus ojos cuando su mirada quedó capturada por la silueta del  miembro  viril masculino. El rubor tiñó sus mejillas cuando pensó que todo en él era enorme.
Lucien rompió a carcajadas, como también lo hizo Marcus. Había pasado de ser la muerte a un arcángel.

Pero Thara no ve el lado oscuro de Lucien. No sabe que se ha hartado de la vida, de que todos a su alrededor mueran, dejándolo solo. No sabe que le dio la razón a su padre al decir que los mortales eran débiles y que las mujeres solo sirven para dar placer una noche. Y abrazó el lado oscuro de su magia para hacer con las mujeres cuanto le pareció.  Es frío egoísta y a veces incluso malvado. Vive solo para él sin importarle nadie más, ni siquiera su propio hermano. Tanto que ha llegado a utilizar la magia negra para levantar una barrera entre Marcus y él para que nadie pueda localizarlo ni leer su mente.
Pero lo que Lucien ignora es que todo esto  se volverá en su contra y pagará por cada acto.

Marcus Laverty McLavert:
Al reclamarlo el caldero de Dagda en Escocia,  convirtió su apellido inglés en escoces. Ahora es Marcus McLavert y levantó un castillo sobre el terreno que ocultaba al caldero. Luchó por las tierras y formó un clan en ellas, el clan McLavert.
En las Highlands se respira la magia, lo que hace que Marcus no tenga que ocultarse tanto como Lucien. Fiero guerrero highlander se le ha apodado el inmortal, el diablo McLavert. Justo y magnánimo con su clan. Es todo calma y serenidad, nadie ha visto al diablo furioso.
Como su hermano gemelo, tiene el cabello negro y ondulado, aunque el suyo cuelga de sus hombros y está atado con una cinta de cuero.
Como antes, os dejo la descripción de Marcus desde los ojos de Morganne:
—    Cabello negro como la noche más oscura con ondas que descansan en una espalda ancha y fuerte. Brazos musculosos capaz de estrujarte con la más mínima presión y que con toda seguridad te abrazarían con dulzura para protegerte. Mandíbula recta sujetando una boca cuyo labio inferior te promete locuras y unos ojos que parecen haber encerrado el sol en ellos…o el mismo infierno–. Morganne había descrito al hombre de sus sueños, al hombre de carne y hueso apenas le había visto, aunque fue suficiente para reconocerlo. Al fantasma… a ese ni siquiera pudo mirarlo.
                                 

viernes, 10 de mayo de 2013

Reseña de Condenado a amarte

Como no podía ser de otra forma, la primera reseña viene de la mano de Mª Elena y su blog Tiempo de lectura.

http://tiempodelectura-mariaelenatijeras.blogspot.com.es/2013/04/condenado-amarte-de-dolores-dominguez.html
Otra cosa que estaba claro es que me iba a dejar con la boca abierta. Como siempre sus palabras me llegan al corazón y con esta novela creo que un poco más. Suya ha sido la labor de corregir y de ayudarme a mejorar aspectos lingüísticos y  manias a la hora de escribir. También es suyo el booktrailer, una obra maestra pues es capaz de captar al cien por cien la esencia de la novela. Como lectora, creo que Mª Elena  ha sabido describir mejor que la propia escritora los profundos sentimientos que esta obra encierra.
Una vez más gracias.

Reseña de Ella es mía en Tiempo de lecturas

Es maravilloso cuando surge una reseña de tu obra y si encima es tan bonita como la de Mª Elena Tijeras en su nuevo Blog, Tiempo de Lectura.


http://tiempodelectura-mariaelenatijeras.blogspot.com.es/2013/04/ella-es-mia-de-dolores-dominguez.html

La verdad es que me emocionó cada palabra que leí sobre mi novela, aún hoy, casi un año después me sigue pareciendo mentira que Ella es mía siga gustando tanto. Que todavía arranque comentarios tan hermosos como el este blog.
El próximo de 19 de mayo hago la presentación en la feria del libro y tu reseña será parte de esa presentación.
 Gracias Elena por tus palabras, por tu tiempo y por tu ayuda en todo. Gracias, besos